
Woody Allen, Vicky y Cristina en Barcelona se estreno en el 2007. Hasta el día de hoy recuerdo organismicamente como me sentí aquel día, cuando salí del cine.
Era como cuando me enteré que Santa no era tan real como yo pensaba. Esa sensación que todos hemos experimentado alguna vez, entre tristeza y decepción. Sólo podía pensar: sólo podemos ser una de las dos o Vicky o Cristina, solo puedo escoger uno de los dos caminos.
Ahí con mis ojos de plato, mi pa me abrazo y me dijo: "tu sigue creyendo, igual a ti te toca la buena suerte de tener la pasión y el compromiso en un mismo hombre".
Gran peli, pero yo digo que no hay dos caminos, sino muchos más, incluido el del happily ever after (toda proporcion guardada, supongo)
ResponderEliminarIndependientemente, im looking forward to those posts