Me acordé del día que murió y que justo un día antes se despidió de muchos.
Nos reveló que estaba enfermo de cáncer y escribió:
"Trato de vivir sobre las puntillas de los pies, pues en mis delirios imagino que si casi no hago ruido, la enfermedad no se va a percatar de mi presencia y me permita colarme a la vida que es donde me gusta estar."
"Mientras pueda yo menear la pluma y no comience a decir puros despropósitos y marihuanadas, aquí me tendrán siempre a sus canijas órdenes."
No quiero ponerme a debatir sobre el contenido de alguna de sus columnas.
Pero ésta forma de amar la vida, en mi humilde opinión es increíble.
Me gustó recordar a Germán Dehesa.
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