lunes, 29 de julio de 2013

Se me olvida.

A lo largo de mi vida y en distintas formas. He notado que puedo ser un tanto olvidadiza. A veces por un instante y a veces por periodos.

Por una extraña razón me parece raro que me pueda dar tos.

Me sucede que disfruto mucho decir chistes, actuar y reír hasta que me duela la panza, ésta es una actitud bastante infantil, para mi edad.

A veces se me olvida que la tristeza y el enojo también son sentimientos válidos.

En el área de errores, equivocaciones y metidas de pata, sigo reprobando.  

Supongo que mi olvido viene de la mano con mi incongruencia, mis ideas cambian y cambio de opinión.

Quizá sea introvertida y muchas veces prefiera escuchar a hablar. 

No me sé las tablas de multiplicar, pero sé cocinar sopa de letras.


¿Será por mi profesión o simplemente se me olvida que también soy humana?


.

No hay comentarios:

Publicar un comentario